RACIONALIDAD
La racionalidad es una capacidad humana que permite pensar, evaluar y actuar de acuerdo a ciertos principios de optimidad y consistencia, para satisfacer algún objetivo o finalidad. Usando la razón, el ser humano intenta elegir para conseguir los mayores beneficios, de forma "económica", desde las variadas limitaciones del cerebro, y las limitaciones de acción sobre el entorno.
El ejercicio de la racionalidad está sujeto a principios de optimidad y consistencia. Cualquier construcción mental llevada a cabo mediante procedimientos racionales tiene por tanto una estructura lógico-mecánica distinguible.
El ser humano tiene otras formas para tomar decisiones o idear comportamientos donde la racionalidad no parece el principal motor mental, adjetivadas a veces como "irracionales". Algunas conductas humanas son completamente "irracionales", y ninguna es completamente "racional
SERES RACIONALES
Nos gusta creer que somos seres racionales, humanos, conscientes, civilizados, considerados, pero cuando la vida se complica aunque sólo sea un poco, la evidencia salta a la vista, no somos mejores que los animales.
Tenemos pulgares prensiles, pensamos, caminamos erguidos, hablamos y soñamos pero lo más profundo de nosotros sigue en los fangos primigenios, mordiendo, arañando, viviendo en un mundo frío y oscuro, como los sapos y los perezosos.
Hay un animal dentro de todos nosotros y quizá eso sea bueno. Nuestro instinto animal nos impele a buscar el calor, la compañía de la manada. Quizá nos sintamos enjaulados o quizá atrapados, aun así podemos hallar algún modo de sentirnos libres. Somos los cuidadores de los demás, somos los guardianes de nuestra humanidad y aunque hay una bestia dentro de todos nosotros, lo que nos diferencia de los animales es que podemos pensar, sentir, soñar y amar. Y contra todo pronóstico pese a nuestro instinto evolucionamos